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CURRICULUM
VITAE DE JOSE BRAGATO

Salió a la venta en Buenos Aires el libro de Elsa
Bragato titulado "La Vanguardia, de Entrecasa",
donde relata la vida de las familias Bragato y
Piazzolla en el hogar de los Bragato.
El costo es de 30 pesos argentinos, más gastos de
envío (son otros 30 pesos en total), alrededor de 30
dólares en total.
(material
protegido por propiedad intelectual)
Versión IN ENGLISH
sobre LA FAMILIA BRAGATO en la Argentina y el
BRAGATO STYLE OF MUSIC.
BiOGRAFIA
PERSONAL DE JOSÉ BRAGATO

JOSÉ
Y HERMINIA, EN 1938.-

Acta de
casamiento por civil de José Bragato y Herminia
Domínguez, con el nacimiento de sus tres hijos.

Acta de
casamiento por iglesia de José Bragato con Herminia
Domínguez.

José
Bragato y Herminia Domínguez, en 1940.
José
Bragato conoció a su esposa, Herminia Domínguez,
en 1936. Y no se separaron jamás, en los papeles, hasta el
fallecimiento de doña Herminia en el 2001. Fueron
padres de tres hijos: Juan José, nacido en 1945,
quien falleció a los 10 días, Elsa, nacida en
1946, y Adriana, nacida en 1948.
José Bragato enviudó en agosto del 2001
*********

José
Bragato con su familia, señora, hijas, yerno Carlos
Pierre y nieta Laura Andrea. Década del 80 y 90.

Herminia
y su esposo José, felices, jugando al tiro al
blanco.

Mis
padres, junto a mí.

Mi
padre junto a m hermana Adriana, mi nieta NAtalia y
yo. Agosto 2002.

Mis
padres en casa y yo.

Nuestra
hija Laura Pierre junto a mi hermana Adriana, a
mí, a su esposo Mariano Grandi y nuestro nietos
Leonardo y Natalia Grandi

José
Bragato, su esposa, su hija Adriana y su hija Elsa
con su esposo Carlos Pierre. 1962

Mi
padre y yo en la entrega del premio de SADAIC. 1998

mayo 2003
Mi
padre y yo junto a un representante uruguayo del
Centro Astor Piazzolla, en casa.

Con
mi padre, en una de sus maravillosas clases
magistrales de cello.
*******************
BIOGRAFIA
ARTÍSTICA DE JOSÉ BRAGATO
Nació
en Udine (Italia) el 12 de octubre de 1915, en una
familia de ebanistas y músicos. La música era un
hobby de los tres hermanos varones, encabezados por
el padre, Enrico, que tocaba la flauta en
agrupaciones udineses, incluso en la todavía famosa
Confiteria Il Contarena. Además era ebanista y
restaurador del museo del Castillo de Udine, un
monumento histórico de la zona del Friuli o Venezia
Giulia (se llama así porque eran los “pagos” de
Julio César, los forum julii).
Allí estudió en el Conservatorio Iacopo Tomadini. Todos
los varones Bragato fueron
solistas del teatro Colón (Bruno Bragato,
flautista; José Bragato, violoncellista, y Enrique
Bragato, fagotista) pero quien se dedicó a la
composición fue José. Al venir a la Argentina, en
1928, los Bragato se instalaron en el barrio de
Saavedra. Allí José reinició sus estudios
musicales de piano, iniciados en Italia junto con
sus hermanos. Fueron épocas muy difíciles y no
tuvo dinero entonces para pagar el diploma.

Esta
es la Bragato Road, en la localidad de San Carlos,
California, donde vive Nancy Bragato y su familia,
nuestros primos hermanos lejanos, que fundaron la
Bragato Construction Company y luego la Bragato
Paving Company.
La
inundación de 1930 en Buenos Aires puso a prueba
una vez más el temple de los Bragato: quedaron en
la calle, el piano de José se deshizo en el metro y
medio de altura de las aguas del río. Siempre
recordó cómo “las teclas se iban despegando del
piano, que se fue a la deriva”. En ese año justo
Bruno Bragato había ingresado al teatro Colón como
solista, una vacante en ese cargo y sus condiciones
le permitieron estar en la orquesta estable. Allí
conoció a dejó al maestro Ernest Peltz,
violoncellista alemán, que no dudó en darle clases
de cello a José y hasta en regalarle un
instrumento, el que conserva hasta hoy, un Galeano
del 1700.
Recién
en 1937 José Bragato empezó su carrera
profesional. Lo primero fue ganar el sustento
familiar, luego de sufrir la pérdida de su hermana
mayor, Vera, en Montevideo, por una leucemia
fulminante en 1935.
De
esta manera, se unió a muchos músicos populares,
especialmente los músicos paraguayos como José
Asunción Flores que ya entonces grababa sus
primeros discos, contando con la participación del
joven José Bragato en el cello.
También
conoció a muchos folkloristas argentinos, a quienes
siguió con su talento, iniciando su carrera de gran
difusor de las músicas regionales paraguaya y
argentina respectivamente. No por eso abandonaba la
música clásica, que lo tenía ya como uno de sus jóvenes
intérpretes. Desde 1943 comenzó a incursionar en
diferentes agrupaciones clásicas, “bolos” en el
teatro Colón junto a su hermano mayor y su padre, y
actuaciones en conjuntos de cámara.
En
1946, José Bragato ganó por concurso el puesto de
solista de la Orquesta Filarmónica de Buenos Aires,
efectivizándose su cargo de violoncellista suplente
solista en la Estable del Teatro Colón. Aunó a
estas actividades, la de compositor además formando
parte de los más respetados cuartetos de cámara
del país; durante los últimos 10 años fue
violoncellista del afamado Cuarteto Pessina,
considerado la quinta esencia de la música de cámara
latinoamericana. Luego creó el Cuarteto Buenos
Aires.

En
Nueva Zelanda, los Bragato fundaron la Vitivinicult.
He aquí un ejemplo actual de los Bragato en
aquellas tierras, donde xiste también una escuela
Bragato, y el Bragato Award.
Durante
la década del 50, ya habiendo solidificado sus
condiciones de notable solista de violoncello y como
compositor, fue director de numerosas orquestas
estables del país, como la de Radio del Estado,
Radio Belgrano y otras. Había superado la etapa
inicial, de la década del 30-40, donde tocaba en
orquestas de jazz, como la Brighton Jazz, entre
otras, incluyendo a la afamada “Orquesta de señoritas”
que estaba formada por varones...
Por
su actividad temprana en la música del Paraguay,
fue nombrado “presidente de la casa paraguaya”
en Buenos Aires, en tiempos difíciles y en los que
esa entidad no tenía un lugar estable. En Buenos
Aires se hablaba de que la casa del maestro Bragato,
ubicada en Córdoba 2053, departamento 3, era “la
casa de los paraguayos”, y en los hechos, así lo
fue. Atendida por su esposa, Herminia Domínguez,
dio albergue y comida a muchos paraguayos, músicos
muy humildes, que eran encarcelados en Ushuaia, sur
de Argentina, por oponerse a las dictaduras
latinoamericanas. Un caso fue el de José Asunción
Flores, otro el de Francisco Alvarenga, fallecido
muy joven. Alvarenga
tuvo la solidaridad de la familia Bragato, que no
reparaba en ideologías, y estudiaba piano en el
escritorio del maestro José mientras éste componía.
También
los folkloristas argentinos le deben muchísimo a
José Bragato, por ejemplo, Sergio Villar padre,
Andrés Echazarreta y Mambruno Ocampo, entre otros.
En el caso de Echazarreta, este reconocido músico
folklórico le debe la mayoría de sus partituras de
piano con las cuales pudo registrar las melodías de
su autoría.
En
la música ciudadana continuó integrándose a las
orquestas de tango más relevantes. Fue estable de
la orquesta de Francini-Pontier pero el elegido de
todos los maestros para las grabaciones como Aníbal
Troilo, Atilio Stampone, Fresedo. El sonido especial
de su violoncello, unido a su virtuosismo, le
permitió jerarquizar el instrumento por lo que las
orquestas típicas de entonces dieron entidad a este
instrumento como solista a la par del violín, a
partir del surgimiento de José Bragato como notable
violoncellista.
En
1954 se sumó a la “patriada” de Astor
Piazzolla: armar el Octeto Buenos Aires, que
revolucionó al tango. La llegada de Astor de París
y una ocasional reunión en la casa de un amigo selló
el destino de estos dos hombres y el de toda una
generación de tangueros.
José
Bragato recuerda que “A Astor lo conocía de
vista, solía ir al Teatro Colón con Alberto
Ginastera, pero nunca había tocado con él. Luego
desapareció, coincidiendo con su viaje a Francia y
nos reencontramos en esa reunión de la cual surgió
el Octeto”.
Desde
ese momento, fue un fervoroso admirador de Piazzolla
y su gran amigo, cerrando la parábola de vida del
compositor de Adiós Nonino en 1989, cuando pasó a
formar parte del SexTet Tango, última agrupación
de Piazzolla. En este caso, habría que trazar otra
parábola, secreta e íntima, de Astor: Astor y José
vivieron una de las más bellas amistades musicales
que uno tenga idea dentro de este medio. Discutieron
muchìsimas veces, tal vez por un puntillo mal
puesto o por una corchea o un silencio que no les
gustaba, según quién lo mirara. Pero así fueron
leales el uno con el otro. Como hermanos. Astor, de
acuerdo a lo narrado en su momento por Daniel
Piazzolla, su hijo, sabía que estaba cerca su final
y es cuando, coincidentemente, le dice a Bragato que
trasporte todas las composiciones del quinteto
porque iba a armar un SexTet y lo querìa a èl en
el lugar del violín. Bragato se negó varios meses
a esta idea, conocedor como es del sonido de “cámara”.
Pero su amigo pudo más. Hay un memorable programa,
grabado en la BBC de Londres, donde Astor Piazzolla
une el sonido de su bandoneón con el violoncello de
José Bragato en su bellísima melodía “Adios
Nonino”. Curiosamente, cuando Astor estrenó este
tango, José no pudo ser de la partida: Astor había
formado el quinteto por razones económicas.
“Puedo trabajar con cinco músicos pero no me
pagan ocho”, solía decirle no sin tristeza a José.
Vale
aquí recordar que el temperamento arrollador de
Astor trastocó para siempre la vida de la familia
Bragato así como la trayectoria de José, quien
prefirió seguir el rumbo nuevo de ese tango que
también lo fascinaba. Y dedicó todo su tiempo a
recuperar las melodías de Piazzolla y a
transformarlas en obras para tríos y dúos,
contribuyendo como nadie a la difusión de la música
de Astor.
ENTRE
PENTAGRAMA Y AMENAZAS DE MUERTE
Retomando
la década del 50 se vinculó, a raíz de los viajes
de la orquesta estable del Teatro Colón, con músicos
del Paraguay. Allí conoció a muchos políticos,
entre ellos, al presidente del Banco Paraguayo don
Epifanio Méndez Fleitas, quien escribía guaranias
y lindas letras. Trabó amistad con José Bragato,
quien puso música a muchas de sus melodías. Al
mismo tiempo, era convocado tanto èl como otros músicos,
por el dictador Stroessner para que tocaran
serenatas a distintas damas de la sociedad asunceña.
En el 54, el partido Colorado se dividió, y
Stroessner envió al exilio a Méndez Fleitas quien
pidió asilo en la casa porteña de la familia
Bragato (José es padre de dos hijas). Esto fue
seguido paso a paso por los servicios de
inteligencia de la Embajada paraguaya, entonces
ubicada en Viamonte y Callao.
Tanto
èl como su familia recibieron amenazas de muerte. Y
el dictador Stroessner, pidió “la cabeza de
Bragato”. Fueron vanos los intentos de amigos como
Mauricio Cardozo Ocampo o Herminio Giménez,
patriarcas musicales del Paraguay, a favor de
Bragato, quien recién pudo regresar a Asunción
cuando fueron repatriados los restos de José Asunción
Flores. Sería injusto no recordar la amistad que
también lo unió a Félix Pérez Cardozo, el mejor
arpista de Asunción.
La
defenestrada revolución del 68 contra Stroessner prácticamente
se gestó en Córdoba 2053, en la casa de José
Bragato, quien no pudo oponerse al deseo de sus
amigos de tantos años: un lugar para reunirse, un
lugar para estar seguros, fuera de los delatores. Su
mujer, Herminia Domínguez (falleció en el 2001 a
los 84 años) y sus dos hijas (Elsa y Adriana),
fueron testigos silenciosos de estos encuentros que
solo sirvieron para condenar a los Bragato frente a
los ojos de la dictadura paraguaya. Una polka,
llamada Despertar paraguayo, que José Bragato
escribió a pedido de sus amigos músicos paraguayos
puso aún más en peligro su vida y la de su
familia.
No
fue la única vez que José Bragato y su familia
fueron perseguidos. En el 76 tuvo otras amenazas,
plena época del “Proceso”, tuvo que radicarse
en Porto Alegre, Brasil, porque fue amenazado de
muerte. Y en Buenos Aires las oportunidades
laborales empezaron a mermar. Astor estaba en
Europa, poco y nada se podía hacer entonces para
vivir.

Describir
las tareas de José Bragato llevarían un libro.
Nunca dejó de escribir, de participar de todos los
eventos culturales musicales de Buenos Aires y de
recorrer el mundo, llegando hasta la Unión Soviética,
con el tango. Entre esas actividades está la de
haber sido cofundador de la orquesta estable de
canal 13, además de formar parte del Primer
Cuarteto de Cámara del Tango Leo Lipesker, cuyo único
long play jamás fue reeditado.
En
el Brasil también inició un archivo de música.
Allí se transformó en el solista de mayor
envergadura que tuvo la orquesta sinfónica de la
ciudad de Porto Alegre, tocando toda la literatura
musical para cello solista y sinfónica que existe.
Luego
pasó a integrar los conjuntos de cámara de la
Universidad de Natal, donde se le dio un título
honorífico, similar al de Doctor Honoris Causae,
por su aporte a la cultura del Brasil, país hermano
al que le legó la creación de archivos m usicales.
Desde
1983-84 está al frente del Archivo Musical de Música
de Cámara Popular y Culta de SADAIC, logrando una
activa participación de las orquestas y
universidades de todo el mundo: se difunde la obra
de los compositores argentinos dando las partituras
en forma gratuita (o solo con el costo del papel) a
las entidades que así lo soliciten. Hay más de
3000 obras recopiladas por el maestro José Bragato,
en este del archivo, que ofrece un servicio social a
la comunidad argentina y al mundo.
Cabe
destacar que sus últimas actuaciones como
violoncellista fueron a los 81 años, como solista
de la Orquesta de Tango Juan de Dios Filiberto. Y su
último solo internacional lo realizó en el Radio
City de Nueva York, a los 80 años, integrando la
agrupación de Atilio Stampone con el ballet de
Julio Bocca. En este sentido, y sin hacer ninguna
comparación enojosa en sí misma, superó el record
del gran Pablo Casals, que solo retomó el cello a
los 80 como gratitud ante un agasajo de las Naciones
Unidas poco antes de morir.
También
es de destacar su vinculación con grandes
instrumentistas internacionales: ocasionalmente
conoció al gran Yo Yo Ma y, en un almuerzo
informal, Bragato le hizo conocer los temas de Astor
Piazzolla. Es así como Mr. Ma llega a Soul of Tango
donde tuvo la deferencia de agradecer, en primer término,
la desinteresada colaboración del maestro José
Bragato.
También
otra gran violoncellista como Christine Walevska,
que vivió en la Argentina durante 10 años,
residiendo actualmente en Nueva York, se relacionó
con Bragato, quien le dedicó el tema
“Milontan”. Walevska siempre incluye obras del
maestro José Bragato en sus actuaciones
internacionales y en el Carnegie Hall de New York.
Y
a los 90 años continúa con una tremenda actividad
como compositor y arreglador, siendo considerado uno
de los grandes de la música ciudadana en Europa y
en los Estados Unidos, donde se graban sus tangos clásicos
y sus arreglos para conjuntos de cámara de la música
del maestro Astor Piazzolla.
JOSE
BRAGATO EN LA MÚSICA LATINOAMERICANA
Varias
cosas le debe la música latinoamericana a José
Bragato: la inclusión del violoncello en las
orquestas típicas como “voz cantante”. Incluso
hoy en Brasil hasta Caetano Veloso incluye al
violoncello como “segunda voz”.
Latinoamérica
le debe el rescate de la música nacional clásica y
popular y su ayuda
desinteresada para difundir el cancionero folclórico
regalando partituras de piano a los jóvenes
melodistas.
Su
obra “Graciela y Buenos Aires” (entre otras,
como Malambo o Tres Movimientos Porteños, para
agrupaciones de cámara y orquestas, Techagaú, Ave
María Andina, etcétera) ha pasado a formar parte
de la literatura musical del violoncello en las
universidades de Alemania y del mundo.
Los
representantes de la Editorial Tonos de Alemania se
presentaron en el 2001 en Buenos Aires con la
intención de registrar sus obras y sus arreglos,
dada la circulación que tenían en Europa. Es así
como José Bragato fue elegido entre otros tres
argentinos, junto a Astor Piazzolla, como uno de los
compositores más representativos de la Argentina.
Habitualmente,
José Bragato hace arreglos para distintas orquestas
de Italia, Alemania, Estados Unidos, Brasil, Canadá,
donde fue invitado a sus 80 años a un concierto del
que participó junto a Romulo Larrea, bandoneonista
uruguayo que generó un importante movimiento
tanguero en Québec, ciudad en la que está
radicado.
La
vida de José Bragato es diversa, rica, intensa. Su
trabajo es constante. Conoce como nadie los secretos
de la música de cámara y compone a diario arreglos
y nuevos temas, que registra en Editorial Tonos.
Astor
Piazzolla le dedicó el tema “Bragatíssimo”,
que fue grabado por él y José Bragato en cello con
el Nuevo Octeto en Montevideo, un hecho del que
conoce notables detalles el enciclopedista Boris
Puga.

Bragato
y Rostropovich, juntos, en Buenos Aires, en el 2001.
PREMIO
GRAMMY
En
el 2002, el Quarteto Amazonia, de Brasil, ganó el
premio Grammy al mejor CD de música Clásica,
denominado “Adiós Nonino”. Todos los arreglos
son de José Bragato, quien comparte este honor con
el cuarteto brasileño. Es el mismo caso de Yo Yo Ma
y el compositor argentino Calandrelli.
El 13 de diciembre de 1999 el
premio Francisco Canaro a la Trayectoria que otorga
anualmente SADAIC, entidad que nuclea a compositores
y autores argentinos, a la que pertenece desde
temprana edad. Y el 15 de octubre de 1999, el
Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires le hizo
entrega del premio a la trayectoria. También ha
recibido el premio Astor y es un referente único de
la vanguardia del tango junto con el maestro Atilio
Stampone.
Elsa
Bragato
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CURRICULUM VITAE DE JOSÉ BRAGATO
Jose Bragato was born in Udine on October 12,
1915,in the province of Friuli, Northern Italy. He came
from a
family of musicians and artists. His uncle Giuseppe
Bragato was the original author of
the
Guide of the
City of Udine in 1915 and died when Jose was born.
Because of this, Jose's first name is
is
Giuseppe. Jose went to the Iacopo Tomadini Convervatorio,
first into the chorous in 1925 and
after that, he learned the piano. During the evenings,
the family always played music, as his
father, Enrico, was a flautist and had played in several
orchestras of Udine. They lived at Giovanni D'Udine 10.
Jose
went to Argentina with his mom and his three brothers in
1928. They followed their father, Enrico, a flautist and
Enrico's older brother Bruno, also a flautist.
Jose
continued to learn and play the piano. In 1930, the City
of Buenos Aires was under the waters of the Rio de la
Plata, and the
Bragato Family lost all their instruments and Jose lost
his piano in the floods.
It
was a friend of Jose's older brother Bruno, in 1931, who
was in the orchestra of Theatre Colon,
who
taught him the cello. Maestro Ernest Peltx, a german
teacher, who gifted Jose
the
cello, a Galeano of 1745. With this wonderful gift, Jose
went to the National Converatory of
Music .
His
first performances were around 1935, playing folk music
of Argentina and Paraguay. In 1937 he
played in several orchestras of tango and jazz. One of
his first jobs as violoncellist was in
the
Juan de Dios Filiberto Orchestra of Tango, where he was
playing with his father Enrico.
In
1943, he did an international proof and went as a
violoncellist of the Orchestra of Theatre
Colon. In 1946. he did another proof, with international
teachers and was a soloist in
the
Philarmonic Orchestra of Buenos Aires. In 1948, he left
the Philarmonic and was
on
the staff of the Orchestra of Theatre Colon.
At
the same time, Jose was the violoncellist of several
quartets of classical music and
orchestras of tango. He was the violonvellist of the
famous Pessina Quartet and of the
Orchestras of Francini Pontier and others of tango. In
1950, he began conducting orchestras, and at this time,
each station had an orchestra and he was conducting and
arranging peices for the Orchestra of National Radio,
Radio Begrano, as well as many others.
The
Vanguard of the Tango occured around 1954 with Astor
Piazzolla and the OCTETO BUENOS AIRES. This was the
sound that changed tango forever!
Jose
became a solid composer of tangos and arranger for
camera music, as a violoncellist soloist.
In
1976, he left Argentina and went to the Orchestra of
Porto Alegre,
Brazil. After three years, he went to the Universidad of
Natal, in North Brazil, and was a teacher of
camera music and conductor of several ensembles of
camera music. He also founded
several archivies of classical music in Brazil.
Jose,
soon became one of the most famous arrangers in
Latinamerica and of Paraquay music, such as guaranias
and polkas. He did his last solo when he was 80 years
old with the ensemble
of
Atilio Stampone in Radio City Music Hall of New York and
dancers of Julio Bocca. Jose left his cello at 81 years
old. From that moment, he continued to make arrangements
for
musicians around the world and for his editorial, Tonos
of Germany.
In
1982, Jose came back to Argentina and became the Assesor
of Music of the Archives and Popular music of Camera for
SADAIC of Argentina, the society of Arrangers and
composers of Argentina. From SADAIC, Bragato can send
the music of Argentinian musicians around the world to
Universities and musicians and students all over the
world.
Translation: Nancy Bragato
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